Restricciones a la importación de camiones usados procedentes de los EE.UU. acelerarán la renovación del parque vehicular mexicano y fortalecerán el mercado de unidades nuevas, en un país donde las ventas de vehículos pesados permanecen rezagadas frente a economías comparables de América Latina, planteó Volvo Trucks México.
México cuenta con una flota cercana a 1.3 millones de vehículos pesados; sin embargo, las ventas promedio de unidades nuevas durante los últimos cinco años representan apenas una tercera parte de las registradas en Brasil, pese a que el mercado brasileño opera con una flota estimada de dos millones de camiones y una población de alrededor de 208 millones de habitantes.
De acuerdo con Alexandre Pereira Linhares, director de Ventas de Volvo Trucks México, la entrada de vehículos usados prolonga los ciclos de sustitución de flotas, reduce el valor residual de las unidades comercializadas en el mercado nacional y limita la incorporación de tecnologías que mejoran el rendimiento operativo.
El planteamiento fue presentado durante el XXVI Foro Nacional del Transporte de Mercancías de la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP), donde el directivo señaló que México mantiene un esquema distinto al de otros países latinoamericanos con niveles similares de desarrollo económico, los cuales restringen o prohíben la importación de vehículos pesados usados.
Renovación sigue rezagada
El costo de mantener vehículos con mayor antigüedad aumenta conforme se incrementan los gastos de mantenimiento, el consumo de combustible y los tiempos fuera de operación, mientras que las unidades de nueva generación ofrecen menores emisiones y mayor eficiencia, explicó el directivo.
Añadió que la importación de camiones usados también genera distorsiones en el mercado de refacciones, al incrementar la demanda de componentes para reacondicionamiento e incentivar, en algunos casos, el robo de tractocamiones destinados al desmantelamiento.
Volvo sostuvo que una política más restrictiva favorecería un entorno con mayor certidumbre para fabricantes, empresas transportistas e instituciones financieras vinculadas al sector, además de acelerar la modernización del autotransporte de carga.
Red amplía cobertura nacional
Como parte de su estrategia en México, Volvo Trucks informó que amplió su infraestructura de atención a 28 puntos de servicio y refacciones, con nuevas instalaciones en Monterrey, Texcoco y Puebla.
La armadora complementa esa red con programas de mantenimiento, asistencia en carretera, suministro de refacciones y capacitación para operadores.
A través de Volvo Financial Services México, también mantiene esquemas de financiamiento y alianzas con aseguradoras para respaldar la adquisición de vehículos pesados.
Por Daniel Zurita / Síguenos en Facebook, X y LinkedIn



