Hace 35 años, una decena de empresarios decidió construir un proyecto alrededor del movimiento de carga, convencidos de que el Puerto de Veracruz tenía una nueva historia por escribir, y aquella decisión dio origen a Grupo CICE, una compañía portuaria que se diversificó, evolucionando al mismo ritmo que el puerto donde encontró su origen.
Constituida el 1 de agosto de 1991, la empresa encontró en la operación portuaria su primera vocación, en las maniobras de carga; sin embargo, nunca permaneció inmóvil.
Cambió de barco, de patio, de carretera y de destino; CICE comprendió que crecer significaba acompañar ese recorrido y ampliar su presencia allí donde cada transferencia representaba una nueva oportunidad.
Primero fueron los servicios portuarios. Después llegaron el transporte terrestre, el almacenamiento, los centros logísticos, las soluciones 3PL y nuevas terminales.
Más que una suma de negocios, fue una evolución natural de un proyecto que decidió permanecer cerca de la carga durante una parte, cada vez mayor, de su trayecto.
Veracruz sigue siendo el lugar donde esa historia adquiere su mayor dimensión. Ahí opera una de las terminales de carga y contenedores más importantes del puerto y del Sistema Portuario Nacional.
La terminal semiespecializada de Bahía Norte, desarrollada con una inversión superior a los siete mil millones de pesos, representa la mayor obra de infraestructura emprendida por el grupo y resume tres décadas y media de crecimiento sostenido.
Del puerto a una red de servicios
Mientras el puerto ampliaba su capacidad e incorporaba nueva infraestructura, CICE hacía lo propio con su modelo de negocio.
La expansión hacia Tampico confirmó que el proyecto había dejado de ser exclusivamente un operador portuario para convertirse en un grupo logístico con presencia en distintos eslabones del movimiento de carga.
Durante más de 21 años, Leoncio Pérez ha encabezado esa evolución con una filosofía sustentada en las personas, la responsabilidad social y la ética empresarial, preservando el carácter de un corporativo de capital mexicano que ha privilegiado el desarrollo sólido antes que el crecimiento acelerado.
El presente también habla de ese recorrido. Seis empresas del grupo obtuvieron el distintivo Hecho en México, otorgado por la Secretaría de Economía, mientras que la incorporación a la Asociación de Operadores Logísticos de México (AOLM) amplía su participación en una industria cuya transformación ha acompañado desde sus orígenes.
Treinta y cinco años después, aquella decisión tomada frente al Puerto de Veracruz sigue avanzando. Cambiaron los muelles, crecieron las rutas y se multiplicaron los servicios.
La idea, en esencia, permanece intacta.



