El fabricante ferroviario Trinity Industries defenderá sus exportaciones de carros cisterna fabricados en México frente a una investigación estadounidense por dumping y subsidios, un proceso que podría extenderse hasta finales de 2027 y que, hasta ahora, no ha provocado cancelaciones de pedidos ni aplazamientos de entregas.
La investigación fue promovida por Union Tank Car, filial de Berkshire Hathaway, ante el Departamento de Comercio y la Comisión de Comercio Internacional de EE.UU., por presuntas prácticas de dumping y subsidios en las importaciones de vagones cisterna procedentes de México.
Tras presentar sus resultados del tercer trimestre de 2026, la presidenta y directora ejecutiva de Trinity, Jean Savage, rechazó los señalamientos y aseguró que la empresa defenderá su posición durante el procedimiento.
“Estamos en desacuerdo con las acusaciones de la petición y defendemos enérgicamente nuestra posición”, sostuvo.
La directiva indicó que el proceso se encuentra en una etapa inicial y que la compañía estima que podría concluir hacia finales de 2027.
Hasta ahora, agregó, no ha provocado cancelaciones de pedidos ni solicitudes de aplazamiento de entregas comprometidas.
La planta de Monclova, Coahuila, forma parte de la red de manufactura norteamericana de Trinity desde 1998.
La compañía opera instalaciones en México y EE.UU. que, de acuerdo con Savage, funcionan como parte de una cadena de suministro integrada para atender a clientes de la región.
“Nuestras instalaciones atienden la demanda de clientes en toda Norteamérica como parte de una cadena de suministro totalmente integrada”, afirmó.
Aranceles mantienen incertidumbre
A la investigación comercial se suman los aranceles de la Sección 232 aplicables a productos relacionados con el acero.
Savage informó que Trinity no está pagando actualmente esos gravámenes por los vagones procedentes de México y que mantiene una solicitud de aclaración ante la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. (CBP, siglas en inglés).
Explicó que, bajo el esquema vigente que analiza la empresa, los vagones con al menos 85% de acero fundido y vertido en EE. UU. podrían estar sujetos a un arancel de 10%, mientras que aquellos que no alcancen ese porcentaje enfrentarían una tasa de 25%.
Trinity considera que cumple con el umbral de contenido estadounidense y está incorporando el posible arancel de 10% en las negociaciones de nuevos pedidos. Savage señaló que la mayoría de los contratos permite trasladar esos costos a los clientes.
La ejecutiva también destacó que la compañía compra acero producido en EE.UU. y lo envía a sus instalaciones mexicanas para incorporarlo a los vagones cisterna. Sus plantas de ambos países complementan su capacidad de producción para el mercado norteamericano.
Recuperación ferroviaria en 2027
No obstante las presiones comerciales, la compañía prevé una recuperación de las entregas de carros en Norteamérica, que para el próximo año podrían alcanzar entre 30,000 y 35,000 unidades, frente a poco más de 23,000 previstas en 2026.
“Estamos viendo que la demanda se fortalece, con tasas de pedidos que aumentaron 40% respecto al trimestre anterior y consultas que se mantienen sólidas”, afirmó la directiva.
Los pedidos provienen de empresas ferroviarias, arrendadores y usuarios finales, con mayor actividad en los segmentos agrícola y químico. Una parte importante corresponde al reemplazo de unidades existentes.
La industria prevé retirar aproximadamente 40,000 unidades durante 2026, por encima de la producción nueva esperada. Además, las unidades almacenadas representan 18% de la flota, su nivel más bajo desde mayo de 2023.
En octubre, el sector acumuló 17 meses consecutivos de contracción de su flota.
Savage consideró que 2026 marcará el punto más bajo del ciclo de producción, debido a la reducción de la flota y al aumento de los retiros frente a las nuevas entregas.
Ingresos aumentan; cae beneficio
En el tercer trimestre, concluido el 30 de septiembre de 2026, Trinity registró ingresos 18% superiores a los del mismo periodo de 2025; sin embargo, el beneficio operativo disminuyó 19%, a 96 millones de dólares, mientras que la utilidad por acción fue de 0.27 dólares.
La empresa mantuvo su previsión anual de ganancias por acción en un rango de 2.20 a 2.40 dólares.
En productos ferroviarios recibió pedidos de 2,190 vagones y entregó 2,030 unidades durante el trimestre, con un aumento secuencial de 29% en las entregas.
La inversión neta en flota alcanzó 241 millones de dólares durante los primeros nueve meses del año. Trinity prevé cerrar 2026 con una inversión de entre 300 y 350 millones de dólares.
Acero y financiamiento elevan costos
La compañía reportó, además, que los precios del acero laminado en caliente y de placa aumentaron 63% interanual; asimismo, los tiempos de entrega de los molinos se duplicaron y registran retrasos adicionales de entre dos y cuatro semanas.
Savage explicó que el encarecimiento del acero, las tasas de interés y la incertidumbre arancelaria han llevado a algunos clientes a retrasar decisiones de compra, particularmente en vagones cisterna.
Pese a esos factores, Trinity continúa recibiendo pedidos para unidades fabricadas tanto en Estados Unidos como en México, aunque reconoció que los costos y las condiciones comerciales influyen en los tiempos de decisión de algunos compradores.
Por Daniel Zurita / Síguenos en Facebook, X y LinkedIn



