El gobierno federal daría marcha atrás al planteamiento de elevar el IEPS a una serie de productos de consumo masivo a partir de 2027 por impopulares
Aunque la última palabra se tendrá mañana cuando el gobierno federal presente el Paquete Económico para 2027, se daría marcha atrás a la intención de poner impuestos especiales a una serie de productos de consumo masivo, desde cervezas hasta embutidos, pasando por sopas instantáneas.
Y es que al ventilarse esa posibilidad la semana pasada hubo protestas no solo de partidos de oposición, también se organizaron consumidores, amén de que contravendría la postura de la 4T de no aplicar nuevos impuestos.
Sin embargo, todavía existen dudas de qué tan severo vendrá el ajuste fiscal, ya que se había calculado que una eventual alza en los Impuestos Especiales a la Producción y Servicios (IEPS), bajo el argumento de que la nueva recaudación será para mejorar las condiciones del sector salud, generaría ingresos adicionales al fisco por unos 65 mil millones de pesos.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha adelantado que se enviará al Congreso un Paquete Económico responsable donde seguirá la consolidación fiscal para seguir abatiendo un déficit que han cuestionado las calificadoras de valores para 2027.
Según trascendió de sendas reuniones de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, en la mira de la Secretaría de Hacienda, que lleva Edgar Amador Zamora, estaría elevar el IEPS a las cervezas, en el entendido de que contribuye con el 70 por ciento de la recaudación de bebidas alcohólicas, y con una participación de 94 por ciento en las ventas totales de esas bebidas, ya que el otro 6 por ciento son destilados y vinos de mesa.
Se menciona elevar en un peso el IEPS a cervezas, lo que arrojaría una recaudación anual de unos 6 mil 500 millones de pesos.
En un afán meramente recaudatorio también se habría pensado en elevar el IEPS a refrescos y bebidas con alto contenido calórico, tal y como ocurrió desde este año, ya que la autoridad fiscal percibe que el impuesto de marras ha sido absorbido por los consumidores sin hacer algún gesto.
Ya encarrerados, y ante la necesidad de elevar la recaudación para hacer frente a los programas sociales, ahora habrá IEPS a una serie de alimentos procesados de alta demanda como son sopas instantáneas, botanas, aderezos y embutidos, todos productos con alto contenido de sodio en esa preocupación de la 4T por atacar la obesidad.
Pero al parecer prevaleció la postura de evitar esas alzas por su alto costo político en momentos en que Morena se ha visto envuelto un día sí y otro también, en episodios de despilfarros de sus integrantes, desde la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, que gusta viajar en aviones privados a Bali, hasta la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, portando ropa de diseñador, joyas exclusivas y relojes de alta gama.
Lo cierto es que la incertidumbre en torno al Paquete Económico 2027 revela que al gobierno federal ya no le salen las cuentas.
Y es que ante el poco margen de maniobra en el gasto, donde no hay medicinas y las obras faraónicas de la pasada administración se han convertido en auténticos elefantes blancos, a pesar de la defensa abierta de las mismas por la presidenta Sheinbaum, urge elevar los ingresos del gobierno porque la calificación soberana está en revisión por firmas como Standard & Poor’s, Moody’s y Fitch Ratings, que aguardan una consolidación fiscal más profunda el próximo año, por cierto, donde habrá elecciones y existirá la necesidad del gobierno de gastar más.
La eventual subida al IEPS revela que una mayor carga tributaria tendría efecto rápido al dirigirla en productos de consumo masivo, lo que hizo recordar el IVA en alimentos y medicinas, lo que no gustó al bloque duro de la 4T, por lo que se tendrían que revisar otras alternativas donde está, por supuesto, un mayor endeudamiento en año de elecciones y buscar dar espacios al sector privado para elevar el crecimiento económico. Al tiempo.
La ruta de dinero
- Nada que Guanajuato lideró al país en homicidios dolosos en el primer semestre de 2026 con 789 víctimas. Por ello llama la atención que el alcalde de Salamanca, César Prieto, solicitara formalmente al secretario de Seguridad Federal, Omar García Harfuch, implementar el Operativo Enjambre en ese estado para investigar a alcaldes, servidores públicos y, sobre todo, a futuros aspirantes a puestos de elección popular de cara a las elecciones en puerta. Y es que apenas en febrero pasado un empresario fue privado de su libertad por 10 horas, y hoy es aspirante del PAN a la alcaldía. Muchos dicen que en política no hay coincidencias, y lo cierto es que hay muchas cejas levantadas en la entidad.
- La gobernadora Delfina Gómez ha colocado la movilidad entre las prioridades de infraestructura del Estado de México y ha impulsado una visión orientada a fortalecer el transporte público, mejorar su integración y responder a las necesidades cotidianas de las familias mexiquenses. Esta apuesta busca dar continuidad a la red de movilidad de la entidad y fortalecer su conexión con la Ciudad de México. En esta visión se inscribe la Línea 5 del Mexibús, que conectará Lechería con El Rosario a lo largo de más de 29 kilómetros y beneficiará a más de 137 mil usuarios diarios, con un servicio de calidad para las familias mexiquenses. Su ubicación responde a una zona con alta demanda de movilidad en la que convergen viajes de Naucalpan, Tlalnepantla, Atizapán de Zaragoza, Nicolás Romero, Cuautitlán Izcalli, Tultitlán y Tepotzotlán, entre otros municipios de la zona conurbada.
La nueva infraestructura ofrecerá una alternativa de transporte público para una región con alta concentración de viajes y tránsito vehicular. Su diseño tiene también el objetivo de contribuir a reducir la presión sobre Periférico Norte y la avenida José López Portillo, así como favorecer el comercio entre ciudades.
- Esta semana será clave para definir los pronósticos de alza en las tasas de interés en Estados Unidos ante el alza en los combustibles en el vecino del norte, donde el diésel ya está en 5.80 dólares el galón, mientras que las gasolinas cotizan en 4.20 dólares por galón. Me refiero al dato de inflación de agosto que se conocerá el viernes y que será clave en la reunión de política monetaria de la Reserva Federal, que lleva Kevin Warsh, de la semana próxima. De darse el incremento, sería además una muestra de independencia frente a las amenazas del presidente Donald Trump, que exige una baja en tasas de interés.
Por Rogelio Varela / Síguenos en Facebook, X y LinkedIn

