Grupo Bimbo, Mercado Libre, Coca-Cola FEMSA, Heineken México, OXXO, Alsea, Siemens, Volvo, BYD Trucks y otras empresas acordaron desarrollar un esquema de inversión conjunta para instalar infraestructura de recarga destinada a vehículos eléctricos medianos y pesados, con un primer proyecto en el corredor México-Querétaro.
La iniciativa opera bajo la figura de un Task Force —grupo de trabajo especializado integrado por empresas con un objetivo común—, es coordinada por Sostenibilidad Global, con la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP) como co-convocante.
También participan VEMO, OXXO Gas, Voltway, Deléctrico, Grupo Marva, International y ADO Mobility.
El esquema contempla compartir inversiones para reducir los costos y el riesgo financiero asociados al despliegue de infraestructura de recarga, un componente considerado clave para acelerar la electrificación del transporte de carga en el país.
Van por 320 vehículos en 2027
Un diagnóstico elaborado por CALSTART, entre las empresas participantes, identificó una demanda potencial para electrificar al menos 320 vehículos de carga hacia 2027 y cerca de 1,400 unidades para 2035.
El estudio concluyó que el principal obstáculo para acelerar ese proceso no radica en la disponibilidad de tecnología, sino en la planeación conjunta de infraestructura, la capacidad eléctrica disponible y el intercambio de información entre operadores.
El primer proyecto se desarrollará en el corredor México-Querétaro, donde las empresas evaluarán la capacidad de la red eléctrica e identificarán las ubicaciones con mayor viabilidad para instalar estaciones de recarga, destinadas tanto a operaciones de distribución como al transporte de largo recorrido.
Infraestructura de transporte pesado
De acuerdo con información presentada por Sostenibilidad Global, al cierre del primer trimestre de 2026, México contaba con 235,501 vehículos eléctricos y 4,802 estaciones de carga, equivalente a una electrolinera por cada 49 unidades.
Sin embargo, la mayor parte de esa infraestructura fue desarrollada para vehículos ligeros y no para unidades de carga que requieren equipos de mayor potencia y tiempos de operación continuos.
El mecanismo replica esquemas de inversión colaborativa implementados en los Estados Unidos, Colombia y Brasil, donde empresas usuarias del transporte comparten infraestructura de recarga para distribuir costos, reducir riesgos de inversión y acelerar la incorporación de vehículos eléctricos de carga.
A partir de los estudios técnicos en el corredor México-Querétaro, el grupo definirá el primer proyecto conjunto de infraestructura compartida.



