Al abrir los mercados asiáticos el petróleo Brent y el West Texas escalaron hasta los 116 dólares por barril ante temores de que siga ampliándose la guerra en Medio Oriente.

En lo que anticipa un “Lunes Negro” para las bolsas en todo el mundo, los precios del petróleo rompieron con fuerza la barrera psicológica de los 100 dólares por barril, un nivel que no se veía desde 2008, cuando la crisis hipotecaria estadounidense llevó a la quiebra a Lehman Brothers.

El detonador, a poco más de una semana del ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, se dio al conocerse el nombramiento de Mojtaba Khamenei como nuevo líder supremo del país islámico y las amenazas de nuevos ataques a sus vecinos en el Medio Oriente, lo que podría llevar a una crisis energética.

Por lo pronto, al abrir los mercados en Asia se dispararon los crudos marcadores con una subida de 25 por ciento que llevó al Brent y al West Texas Intermediate a cotizaciones de 116 dólares por barril.

Como imaginará, los futuros para la Bolsa de Nueva York pintan en rojo intenso porque un petróleo caro puede impulsar la inflación y con ello elevar de nueva cuenta las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos.

Con esto, en una semana de conflicto bélico donde Irán ha bombardeado a sus vecinos árabes, el precio del petróleo ha escalado más de 60 por ciento.

Los países árabes aportan un 20 por ciento del petróleo mundial y sus mayores compradores son los gigantes asiáticos China, Japón y Corea del Sur, con prácticamente la mitad de esos suministros.

Lamentablemente esta coyuntura no favorece a México, ya que en los últimos siete años no se ha podido elevar la producción de petróleo, por lo que no podemos beneficiarnos de los precios altos y, por el contrario, vamos a tener que importar gasolinas extremadamente caras.

Añada que una posibilidad de subida en las tasas de interés no es el mejor escenario para la economía de México, que ha tenido que contratar más deuda para enderezar sus finanzas y mantener los apoyos sociales de los gobiernos de Morena.

Por lo pronto, el tipo de cambio escaló en las primeras operaciones de este lunes hasta los 18 pesos, dejando atrás meses de una moneda fuerte que obedeció a un dólar débil.

 

La ruta del dinero

  1. Nada que en el reciente proceso de sucesión de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Alejandro Martínez Araiza, quien encabeza el Sindicato Nacional Alimenticio y del Comercio (SNAC), intentó colocarse en el radar del sindicalismo nacional. El polémico dirigente buscó visibilidad política en medio de la contienda por el liderazgo de la central obrera, proceso que terminó con la elección de Tereso Medina Ramírez, uno de los cuadros más consolidados dentro de la estructura cetemista.

El movimiento de Martínez Araiza no pasó inadvertido, porque en realidad no tenía ni credenciales ni legitimidad para opinar y menos para contender por este puesto de alta responsabilidad. Para un dirigente que suele despacharse con la cuchara grande en gastos personales con las cuotas de sus afiliados, la CTM parecía el paraíso porque ahí estamos hablando de miles de millones, pero los tiempos han cambiado.

Sobre Martínez Araiza pesan varios cuestionamientos dentro del SNAC. Trabajadores y disidentes han señalado irregularidades en el manejo de recursos sindicales y procesos internos poco transparentes. Entre las acusaciones más recurrentes aparece el presunto desvío de más de 500 millones de pesos provenientes de cuotas sindicales, un señalamiento que ha circulado en denuncias de trabajadores inconformes con la conducción del sindicato.

A ese contexto se sumó el conflicto reciente en la fuerza de ventas de Mondelēz México de Carlos Veraza, donde cerca de 400 vendedores denunciaron presiones para afiliarse al SNAC y aceptar condiciones sindicales impuestas desde la dirigencia, como pagar alrededor del 5 % del salario y comisiones como cuotas sindicales que nadie sabe en qué se gastan. El caso abrió un nuevo frente de inconformidad que volvió a colocar al sindicato bajo cuestionamiento.

El contraste es evidente: mientras Alejandro Martínez Araiza busca protagonismo en la política laboral nacional y espacio en la CTM, dentro de su propio sindicato persisten dudas sobre transparencia, democracia, manejo de cuotas y defensa real de los trabajadores.

  1. A unos días de que inicie la primera ronda de negociaciones del TMEC entre México y Estados Unidos, fíjese que la Unión Nacional de Cañeros hizo un llamado al gobierno de México para alcanzar equidad en el negocio de edulcorantes. Y es que la entrada de la fructosa se ha elevado desde el año pasado poniendo en jaque a los productores de caña y, por supuesto, de azúcar. El presidente de esa organización, Carlos Blackaller Ayala, dijo que el sector cañero atraviesa por un momento muy complicado derivado de factores estructurales, productivos y comerciales, lo que ha llevado a que el jarabe de maíz tenga ya 30 por ciento del mercado mexicano, de ahí las preocupaciones de los productores del campo, ya que el azúcar que no se consume aquí termina malbaratándose en los mercados del exterior.

 

Por Rogelio Varela / Síguenos en FacebookX y LinkedIn

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