La estadía de la carga en el Puerto Lázaro Cárdenas aumentó 50%, de 7 u 8 días a 15 o 16 días, según denunciaron directivos de navieras globales durante el encuentro de su comunidad portuaria.
Los directivos hablaron de forma abierta sobre la lentitud de la Aduana, señalando que están bloqueando la agilidad del puerto, el segundo más importante del país por volumen de carga.
El señalamiento se produce en un contexto donde Lázaro Cárdenas mantiene un crecimiento sostenido en carga, contenedores y movimiento de vehículos, además de tener en puerta inversiones relevantes en infraestructura y expansión de terminales.
Sin embargo, operadores coinciden en que un componente fundamental no está alineado con ese desarrollo: la falta de agilidad en los tiempos de inspección, necesaria para operar como hub regional y mejorar los transbordos.
Cuellos de botella
Durante el 14° Encuentro de Negocios de la comunidad portuaria, los operadores marítimos hicieron un llamado directo a las autoridades.
“Las autoridades aduanales deben subirse al barco”, señalaron, al advertir que el incremento en los tiempos de estadía continúa creciendo.
Lidia Linares, gerente de Operaciones de Maersk México, explicó que las inspecciones, aunque legítimas, están generando cuellos de botella.
“Cada contenedor puede permanecer hasta 15 días en terminal, cuando debería estar entre 7 y 8 días libres de almacenaje según la ley mexicana”, afirmó.
“Esta situación ocasiona pérdida de conexiones marítimas y costos adicionales, teniendo cerca la temporada alta en septiembre. Solicitamos coordinación y comunicación estructurada entre Aduana y ASIPONA”, subrayó.
Infraestructura sin sincronía
Al mismo tiempo, las terminales continúan ampliando su capacidad.
Carla Zavala, jefa Comercial de Hutchison Ports en el puerto, destacó la expansión de la Terminal Especializada de Contenedores.
“La terminal está ampliando su capacidad en 28 hectáreas para totalizar 104”, explicó.
Añadió que se impulsa una gestión más eficiente y tecnológica.
“Para mejorar el servicio, trabajamos continuamente para no presentar contratiempos en la temporada alta”.
Aun así, el crecimiento de la capacidad portuaria avanza a un ritmo distinto al de los procesos aduanales, generando un desfase operativo.
Trazabilidad y costos
La falta de certidumbre también está impactando a los clientes.
De hecho, “existe incertidumbre y solicitudes constantes de información sobre los tiempos de tránsito”, indicó Linares.
“Maersk tiene en promedio 300 contenedores de transbordo detenidos por inspecciones en Lázaro Cárdenas. Después de 15 días, los costos de almacenaje afectan directamente al cliente”, afirmó.
A pesar de todo, dijo, la naviera evalúa incrementar operaciones en el puerto, incluyendo conexiones hacia la costa este de los Estados Unidos, vía Canal de Panamá, así como hacia Centro y Sudamérica.
No obstante, advirtió que estas decisiones están en manos de mejorar operativamente el desalojo de la carga.
“El incremento dependerá de la eficiencia en toda la cadena logística, especialmente en las inspecciones aduanales”.
Márgenes de terminal escasos
En su oportunidad, Roberto Morales, gerente sénior de Operaciones de Carga de Hapag-Lloyd, coincidió en que la problemática es generalizada.
“Las revisiones serían válidas en un esquema más ágil, pero hoy se tienen contenedores detenidos entre 10, 20 y hasta 30 días”, señaló.
Ante la ola de acusaciones, el director de ASIPONA Lázaro Cárdenas, Heliodoro Álvarez, atajó las denuncias y contraargumentó que la Aduana opera bajo lineamientos federales independientes.
Añadió que se ha dado seguimiento para “destrabar el proceso y agilizarlo”, aunque reconoció que los avances han sido graduales.
Al día de hoy, aun en un contexto de ampliaciones de capacidad en diferentes frentes, el puerto parece regresar a mitad de los años 90 (previo a la Reforma Estructural).
Aunque el potencial no era el mismo, hoy mantiene conexión con más de 150 destinos globales, donde Asia representa más del 80% del movimiento contenerizado.
Pero este posicionamiento podría verse limitado si persisten las ineficiencias en el dinamismo de infraestructura y desplazamiento de la carga.
Por Edna Herrera / Síguenos en Facebook, X y LinkedIn



