El mercado mexicano de motocicletas busca participar en las conversaciones de tratados comerciales con diversos países a nivel global, a medida que este nicho de negocios acelera su integración a las cadenas de suministro de Norteamérica y aumenta la importación de componentes provenientes de distintas regiones en el mundo.
La industria proyecta ventas por 2.2 millones de unidades en 2026, en un mercado valuado en más de 3 mil 500 millones de dólares y convertido en plataforma de ensamble y exportación hacia los EE.UU., Canadá y Sudamérica.
Fabricantes y ensambladores instalados en México buscan ahora que las motocicletas sean consideradas dentro de las discusiones comerciales vinculadas al T-MEC, ante posibles reglas relacionadas con contenido regional, importaciones asiáticas y producción manufacturera.
Sergio Mendoza Pucciarelli, presidente de la Asociación Mexicana de Fabricantes e Importadores de Motocicletas (AMFIM), dijo a Info-Transportes que el sector quedó fuera de las conversaciones comerciales pese al crecimiento de operaciones de ensamble orientadas a exportación.
México se ubicó entre los principales destinos de importación de partes para motocicletas utilizadas en procesos de ensamblaje. Aunque AMFIM no agrupa marcas chinas, el organismo reconoció que fabricantes de ese país ampliaron su presencia en México como parte de su expansión hacia Norteamérica.
Importaciones aceleran mercado
El crecimiento de la industria modificó la escala del mercado local en dos décadas.
Es así que el parque vehicular pasó de aproximadamente 500 mil motocicletas a más de 10 millones de unidades, impulsado por el uso de vehículos de bajo costo para movilidad urbana, reparto y plataformas digitales.
En términos económicos, el mercado creció de alrededor de 300 millones de dólares a más de 3 mil 500 millones, de acuerdo con cifras de la Asociación.
AMFIM, integrada por 12 marcas que concentran cerca de 95% de la comercialización nacional, estima que las ventas mantienen incrementos anuales de entre 15% y 20%. Bajo ese ritmo, el mercado podría acercarse a 3 millones de unidades comercializadas antes de finalizar la década.
El aumento de motocicletas ensambladas en México también elevó la entrada de partes asiáticas, en momentos en que los EE.UU. mantienen presión sobre cadenas manufactureras vinculadas con China.
Regulación mantiene rezagos
El avance del mercado ocurre mientras autoridades federales y gobiernos locales intentan ajustar normas de movilidad y seguridad vial ante el incremento de motocicletas en circulación por todo el país.
La industria mantiene conversaciones con legisladores para incorporar una definición específica de motociclista dentro de la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial, a fin de modificar el ordenamiento publicado en 2021.
Ahora, las propuestas incluyen también carriles preferentes, zonas de adelantamiento y adecuaciones de infraestructura urbana.
Mendoza Pucciarelli señaló que la siniestralidad relacionada con motocicletas también está vinculada con baches, señalización deficiente y falta de infraestructura especializada.
La discusión regulatoria alcanzó además al segmento eléctrico.
Por ello, los fabricantes buscan diferenciar motocicletas eléctricas de mayor potencia frente a vehículos ligeros eléctricos recientemente incorporados a regulaciones locales.
Eso coloca a las motocicletas en una zona gris del T-MEC, porque forman parte de la expansión manufacturera de México, pero permanecen fuera de discusiones comerciales que ya afectan a sectores como acero, autopartes y vehículos eléctricos.
Por Daniel Zurita / Síguenos en Facebook, X y LinkedIn



