México necesita ampliar y conectar su infraestructura refrigerada para evitar que los retrasos, fallas de temperatura y descoordinación logística limiten las exportaciones de alimentos perecederos, dijo Adrián Madero, director comercial de Emergent Cold LatAm.
En entrevista con Info-Transportes, el directivo señaló que el acceso a mercados internacionales debe estar respaldado por instalaciones y transporte especializado que permitan conservar los productos durante todo el trayecto, incluidos los cruces fronterizos.
“Un retraso o una interrupción de temperatura puede afectar la vida útil de la mercancía, incluso si la operación comercial ya estaba asegurada”, afirmó.
Capacidad según región y producto
El desafío no consiste únicamente en construir más almacenes, sino en ubicarlos según las zonas productivas, los tipos de alimentos y las rutas de exportación, explicó.
Un incremento de los envíos hacia Estados Unidos y Canadá podría presionar determinados puntos de la red, aunque existan instalaciones disponibles en otras regiones.
En el contexto de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), Madero planteó fortalecer la conexión entre zonas de producción y procesamiento, centros logísticos y cruces fronterizos.
La compañía inauguró a principios de 2025 un almacén en Ciénega de Flores, Nuevo León, y menos de un año después invirtió para ampliar su capacidad en 50%, alcanzando 35,000 posiciones para tarimas, destinadas a atender el crecimiento de sus clientes en la región.
Esperas y control de temperatura
La continuidad de la cadena requiere equipos confiables, mantenimiento preventivo y monitoreo durante los recorridos, además de protocolos para carga, descarga y transferencia, señaló.
La planeación de rutas y contingencias cobra importancia en trayectos largos y cruces fronterizos, donde las esperas pueden comprometer la conservación de los productos.
La empresa también considera necesario anticipar inversiones en instalaciones próximas a zonas productivas y corredores de exportación, garantizar el suministro eléctrico y mejorar la conexión con transporte especializado.
Trazabilidad entre participantes
Los registros de temperatura, tiempos de permanencia, movimientos e incidencias deben acompañar a la mercancía y estar disponibles para los distintos participantes, indicó Madero.
Además de sensores y plataformas digitales, esa integración exige procedimientos compartidos, personal capacitado y responsabilidades definidas ante desviaciones.
“También es necesario reducir los tiempos improductivos mediante una mejor coordinación entre los distintos participantes de la cadena”, sostuvo.
El objetivo, de acuerdo con los análisis de la compañía, es reducir pérdidas y costos mediante una red capaz de responder a cambios en volúmenes, destinos y características de los productos exportados.
Por Daniel Zurita / Síguenos en Facebook, X y LinkedIn



