BUENOS AIRES — El gobierno de Argentina abrió una licitación nacional e internacional para concesionar por 50 años unos 7,594 kilómetros de la red ferroviaria de carga operada por Belgrano Cargas y Logística, como parte de la estrategia del presidente Javier Milei para incorporar inversión privada y reducir costos de transporte.
El proceso comprende infraestructura de las líneas General Belgrano, General San Martín y General Urquiza, que atraviesan 16 provincias y enlazan regiones agrícolas, mineras y energéticas con corredores y puertos de exportación.
De acuerdo con reportes de medios argentinos, Grupo México Transportes (GMXT) y el fabricante ferroviario estadounidense Wabtec figuran entre las compañías vinculadas al proceso.
También han sido mencionados Rio Tinto y un grupo de empresas agroindustriales integrado por Bunge, Cargill, Louis Dreyfus Company (LDC), la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) y Aceitera General Deheza (AGD).
Concesión a largo plazo
El Estado conservará la propiedad de la infraestructura, mientras los privados asumirán su administración, mantenimiento y modernización bajo concesiones de largo plazo.
Las tres líneas movilizan actualmente alrededor de 7.5 millones de toneladas anuales, cerca de 60% correspondientes a productos agrícolas y derivados, y constituyen una conexión relevante entre provincias productoras de soja, maíz y trigo y los complejos portuarios del río Paraná.
La red también tiene potencial para atender la expansión minera en el norte y oeste del país, principalmente proyectos de cobre y litio, además del transporte de insumos hacia Vaca Muerta, formación de hidrocarburos ubicada en la Cuenca Neuquina.
Acceso abierto a la red
El gobierno busca elevar la participación del ferrocarril en el transporte argentino de mercancías, dominado por el autotransporte, mientras el ferrocarril apenas desplaza alrededor de 5% de la carga nacional, una proporción inferior a la observada en otros mercados del continente.
El modelo previsto incluye acceso abierto a la infraestructura, lo que permitirá que diferentes operadores ferroviarios utilicen las vías mediante el pago de peajes.
Los ingresos de los concesionarios estarán asociados al uso de la red y a la explotación comercial de terrenos e inmuebles vinculados al sistema.
La incorporación de capital privado apunta a recuperar capacidad ferroviaria en corredores donde las largas distancias entre centros de producción y puertos hacen del costo del transporte un factor relevante para la competitividad de las exportaciones argentinas.



